Agritech 2009, la feria agrícola internacional que acaba de tener lugar en Tel Aviv, sirvió de escenario para la presentación de un laboratorio móvil, una solución para que ayudará a agricultores de Asia y África a practicar la denominada “agricultura precisa”, que supone regular la cantidad correcta de fertilizante y proteger la cosecha de enfermedades y plagas.
Ante alrededor de 7.000 visitantes extranjeros procedentes de 115 países que asistieron a la decimoséptima edición del evento, la empresa Shelef Agricultural Laboratory mostró el laboratorio móvil, que permite analizar in situ el suelo y el cultivo y, de esta forma, determinar con exactitud la cantidad necesaria de fertilizante que se necesita aplicar. Esto previene la sobre-fertilización, que crea la polución del agua y ayuda a conservar el agua utilizada para la irrigación.
El consumidor demanda alternativas al uso de pesticidas y fertilizantes, así que los exámenes son cada vez más rutinarios. En países como Kenia, Etiopía, Georgia y China, las grandes distancias entre los campos y los laboratorios hacen que el proceso es difícil de gestionar.
El laboratorio también permite descubrir y analizar rápidamente enfermedades y plagas que se pueden estar desarrollando y expandiendo en los cultivos y, además, los agricultores disponen de un “aula móvil” para formar al personal.
Su precio oscila entre 200.000 y 350.000 dólares, en función del equipamiento requerido.