Una empresa de Mallorca (España) ha comenzado a producir un tipo de harinas y otros elementos nutricionales derivados de un género de medusas muy comunes en el Mar Mediterráneo. La firma Mem Si Surt (MSS), en colaboración con el Centro Balear de Biología Aplicada (CBBA) ha desarrollado un método para transformar las medusas del tipo Cotyloryza Tuberculata (conocidas comúnmente como 'huevo frito') en productos aptos para el consumo humano en procesos como frituras, salmueras, harinas o aromas.
El proyecto ha sido considerado como uno de los más emblemáticos de la aportación de la actividad de I+D+i ya que, además de contar con el componente de investigación, permite resolver, al menos parcialmente, un problema que suelen padecer cada verano las playas españolas: la de las plagas de medusas. En concreto, el tipo de medusa utilizada no es la más frecuente en las citadas plagas, aunque sí es de las más habituales en el litoral español. La Cotyloryz Tuberculata ha resultado la medusa más idónea para su transformación ya que, a diferencia de otras especies, su composición es de un 75% de agua, frente al 95% del resto.
Los promotores tienen el objetivo de que a finales de este año se cuente con una línea de productos para comercializar ya que consideran que el consumidor español es ahora más receptivo a este tipo de productos procedentes del mar ya que sus hábitos de alimentación están cambiando. Hace una década, por ejemplo, las algas eran un producto exótico y actualmente, se venden en los supermercados.
Hasta el momento los promotores del proyecto han obtenido una esencia de medusa que puede servir para helados y sorbetes o 'chips' tipo patatas fritas. Las empresas prevén comercializar esas esencias empaquetadas y están ensayando con harinas para galletas, cremas con diferentes sabores (curry, albahaca o hinojo) para acompañar pastas o arroces, y un destilado de licor de medusa.
El proyecto se ha realizado gracias a las ayudas de I+D facilitadas por la Dirección General de Investigación y Desarrollo Tecnológico e Innovación del Govern Balear. La empresa MSS se ha ocupado de la parte puramente gastronómica, mientras que la parte técnica de seguridad alimentaria y medioambiental, que corresponde a la pesca de las medusas y su almacenamiento, ha sido realizada por la empresa CBBA.