Número 3 - 7 de mayo de 2009 - www.hispanoisraeli.com - Números Anteriores
 

EL GRUPO QUÍMICO ISRAELÍ ICL CREA UNA FILIAL ESPAÑOLA CON SEDE EN BARCELONA

 

El grupo químico Israel Chemicals Limited (ICL) ha constituido la sociedad ICL Iberia, con sede en Barcelona, que se convierte en la filial española de la multinacional con unos fondos propios de 250 millones de euros, según ha informado la compañía catalana Iberpotash, que forma parte del nuevo holding empresarial.

El consejero delegado de Iberpotash, José Antonio Martínez, ha sido nombrado presidente y primer ejecutivo de ICL Iberia, que gestionara las inversiones del grupo en España. La nueva empresa forma parte de la reestructuración de los negocios de ICL en Europa.

Martínez destaco que “la iniciativa debe servir para ordenar y orientar de forma mas precisa las inversiones del grupo en España, a la vez que pone de relieve la apuesta de la multinacional ICL para potenciar su presencia y sus líneas de negocio en el país”.

La Extración de Potasa

La extracción de potasa en la zona sur del Mar Muerto, que se realiza a través de unas barcazas-cosechadoras que horadan el fondo marino, se ha convertido en un negocio muy lucrativo para ICL, cuya división de fertilizantes esta presente en España a través de Iberpotash –la antigua Potasas de Llobregat-. Esta empresa explota las minas de potasa cercanas a Manresa (Bages), que el holding estatal Sepi privatizo hace ahora diez años.

El boom de los cereales provocado por la creciente demanda de alimentos en los países emergentes y por el tirón de los biocombustibles ha disparado en precio de la patosa, que se utiliza en la agricultura como fertilizante. Este fenómeno ha convertido a ICL Fertilizers en la división estrella de la compañía. La empresa israelí cuenta con explotaciones en el Mar Muerto, Cataluña y Gran Bretaña.

 
 

AGRICULTURA AVANZADA CONTRA LA DESERTIZACIÓN

 

El sector agro tecnológico israelí se caracteriza por un sistema de producción intensiva que se deriva de la necesidad de paliar la escasez de recursos naturales, en especial de agua y tierras de cultivo. El constante crecimiento de la producción agrícola se debe a la estrecha cooperación entre los investigadores, los agricultores y las industrias y servicios afines. Estos factores impulsan el desarrollo y la aplicación de nuevos métodos en todos los ámbitos agrícolas. El resultado es una agricultura moderna en un país la mitad de cuyas tierras son desérticas.

Israel cuenta con una extensión total de 20.325 kilómetros cuadrados, de los que una tercera parte corresponden a los desiertos de Neguev. La técnica del aerocultivo puede modificar sensiblemente el concepto de poseedor de tierras que actualmente se le da al campesino. Israel es actualmente el país con más alta productividad agrícola per cápita en el mundo. Las tierras cultivadas suman 430.000 hectáreas, y sólo un 8% de la población se dedica a la agricultura.

Un grupo de científicos y expertos en agricultura de Israel experimentaron con éxito un nuevo sistema de cultivo, hace ya 26 años y desde entonces lo llevan a cabo. Se trata de la técnica del aerocultivo, que hace innecesario disponer de tierra. El sistema es muy barato al amontonarse los cultivos en estantes y alimentarse estos con oxigeno, agua y sustancias nutritivas que se recuperan y vuelven a utilizarse. Según el científico Isaac Nir se ha experimentado con éxito total la técnica del aerocultivo en cítricos, aguacates, sandías, pepinos, melones, plantas de interiores y en gran variedad de especies de follaje espeso.

Dentro del desarrollo agrícola, hay un factor que también es importante y que contribuye al desarrollo, y es la meteorología agrícola, contribuyendo con los conocimientos sobre los procesos atmosféricos y climáticos.

El aerocultivo es el sistema más ventajoso para la exportación, pues hace más fácil la respuesta a normas higiénicas internacionales y es mucho más barata, pues se ahorra el acarreo de tierra con las plantas.

El sector agrícola produjo unos 3.000 millones de dólares en bienes en 2002, principalmente fertilizantes y productos químicos, sistemas de regadillo, semillas y flores ornamentales, productos para agricultura bajo plástico, productos frescos y consultaría de integración de proyectos. Las exportaciones de tecnología agrícola alcanzaron los 1.500 millones de dólares en las 200 empresas involucradas en la investigación, producción y distribución de bienes y servicios.

Otras de las tecnologías sobresalientes en materia agrícola incluyen adelantos en materia de riego por goteo de cultivos en climas áridos, así como técnicas de esterilización solar de tierras o explotaciones lecheras informatizadas.

Actualmente Israel produce el 95% de sus necesidades alimenticias, así como también una amplia gama de productos para la exportación, juega un papel importante en la economía del país, tanto en porcentaje como de cooperación con otros países que lo realiza a través del MOSHAV, patrocinando proyectos agrícolas como en administración de granjas.