Número 22 - 7 de diciembre de 2010 - www.hispanoisraeli.com - Números Anteriores
CIENTÍFICOS ISRAELÍES DESARROLLAN UN SISTEMA PARA VER EL DESPLAZAMIENTO DE NANOPARTÍCULAS EN EL INTERIOR DEL ORGANISMO

Científicos del Centro Médico Beth Israel Deaconess y de la Escuela de Salud Pública de Harvard han conseguido, por vez primera, hacer un seguimiento del flujo de nanopartículas desde los pulmones al torrente sanguíneo.

El seguimiento de este proceso podría ayudar al desarrollo de nuevos medicamentos, así como demostrar cómo la contaminación puede causar problemas respiratorios.

Los investigadores inyectaron nanopartículas fluorescentes en pulmones de ratas y utilizaron imágenes de infrarrojo cercano para ver cómo se trasladaban las partículas a través de sus cuerpos.

Después de haber sido inyectadas, los científicos hicieron un seguimiento de la distancia que lograron recorrer varias nanopartículas de diferente tamaño, forma y carga superficial, y la rapidez con la que lo hicieron.

De esta manera, se descubrió que las nanopartículas de entre seis y 34 nanómetros de diámetro fueron capaces de atravesar las defensas de los pulmones para llegar a los ganglios linfáticos y el torrente sanguíneo.

El interés de este estudio radica en que el minúsculo tamaño de las nanopartículas las hace potencialmente útiles para la distribución de medicamentos. Saber cómo estas diminutas piezas penetran en el organismo podría proporcionar valiosas directrices para el diseño de medicamentos elaborados con ellas.

INVESTIGADORES ESPAÑOLES CONSIGUEN MARCAR EMBRIONES CON MICROCHIPS

Un equipo de investigadores españoles ha logrado insertar un microchip en embriones de ratón para evitar errores en su identificación.

El objetivo de los científicos, encabezados por Elena Ibáñez, de la Universitat Autónoma de Barcelona, es eliminar el riesgo de que a una mujer se le transfiera un embrión equivocado en un proceso de fecundación in vitro, un método que ha permitido el nacimiento de más de tres millones de niños desde su invención en 1978. "Ha habido pocos errores, pero los ha habido, como cuando en Holanda nació un hijo negro de padres blancos", explica Ibáñez.

El sistema de identificación es una placa de silicio similar a una alfombra de 10 metros de largo y seis de ancho, pero un millón de veces más pequeña. El chip presenta agujeros que componen un número en código binario, observable al microscopio, que se vincula al nombre de la madre.

En la actualidad, según Ibáñez, los embriones se identifican con un código escrito en el recipiente, "lo que facilita los errores". La Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida ha dado permiso para continuar esta investigación con embriones humanos procedentes de clínicas de fertilidad españolas.

El fin de los científicos es introducir el embrión con el chip en el útero materno y que se libere de él al perder su cubierta en el momento previo a la implantación. El sistema, patentado y publicado en Human Reproduction, ha mostrado "limitaciones" en ratones, ya que algunos embriones conservaron el chip. "Los códigos son inocuos, no pasaría nada, pero queremos que esto no ocurra en ningún caso".

MÉDICOS ISRAELÍES DESCUBREN QUE EL ZUMO DE LAS GRANADAS MEJORA LA SALUD DE LOS PACIENTES DE DIÁLISIS

Un estúdio en el campo de la salud realizado en el Hospital de Naharia por la investigadora Batia Kristal ha determinado que el zumo de la granada tiene efectos beneficiosos para los enfermos que están en proceso de diálisis. El estudio se basa en la hipótesis que el jugo de granada mejoraría la salud de dichos enfermos debido a su gran cantidad de polifenol, antioxidante en sangre.

Los polifenoles que proceden de la dieta se absorben apareciendo en la sangre y en los tejidos. Simultáneamente, asociado a su consumo se detecta un aumento de la capacidad antioxidante en la sangre, lo que sustenta la acción antioxidante de los polifenoles in vivo.

Según Kristal se ha demostrado que el jugo de granada contiene una cantidad mucho más elevada de polifenol en comparación con el vino tinto. Una dieta rica en antioxidantes ayudaría a personas con problemas de riñón ya que reduce el daño celular causado por radicales libres que se incrementan durante los tratamientos de diálisis y a su vez aumentan inflamaciones en los órganos del cuerpo.

En el estudio se observó que aquellas personas que ingirieron medio vaso de zumo de granada tres veces por semana durante un año entero tuvieron una reducción de moléculas inflamatorias en la sangre, lo cual llevo a una reducción significativa del porcentaje de hospitalizaciones y de distintas infecciones. Estas últimas son el segundo factor desencadenante de muertes en los pacientes de diálisis.