Número 14 - 7 de abril de 2010 - www.hispanoisraeli.com - Números Anteriores
INVESTIGADORES DEL CSIC DESARROLLAN UN SISTEMA PARA PRODUCIR UNA MOLÉCULA NATURAL QUE RETRASA LA APARICIÓN DEL APETITO

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han desarrollado un proceso biotecnológico para la producción de una molécula natural, la fagomina, que puede retrasar la aparición del apetito.

“Cuando se comen alimentos ricos en azúcares refinados hay un rápido incremento de la glucosa en la sangre. Ésta se metaboliza de forma muy rápida, por lo que al poco tiempo su cantidad se reduce de forma drásticamente. Este descenso, un mecanismo natural del metabolismo, nos despierta de nuevo el apetito por el azúcar, provocándonos hambre”, explicó Josep Lluís Torres, investigador del CSIC.

La fagomina evita esos picos de glucosa que desencadenan la aparición rápida del apetito, ya que es un iminoazúcar similar a la glucosa que se halla en pequeñas cantidades en la semilla del trigo sarraceno.

Esta molécula, cuya producción biotecnológica han patentado los investigadores del CSIC, retarda la absorción de la glucosa presente en los azúcares refinados y los almidones (cereales, patatas o pastas), lo que retrasa la aparición del apetito. Su producción en grandes cantidades mediante métodos enzimáticos permitirá el desarrollo de nuevos alimentos funcionales que podrían servir para el control de peso.

El desarrollo será llevado al mercado por la empresa Biolange, una 'spin off' del CSIC creada en 2007, que prevé iniciar su comercialización a finales de año en Estados Unidos. En su desarrollo han participado además investigadores del Instituto de Química Avanzada de Cataluña, y parte de la financiación ha corrido a cargo, entre otros, de Caja Navarra y la Fundación Genoma España.

UN GRUPO DE CIENTÍFICOS DEMUESTRA QUE LOS NANOCHIPS DE SILICIO PUEDEN ALOJARSE EN CÉLULAS VIVAS Y SERVIR COMO SENSORES

La continua miniaturización ha trasladado la industria del semiconductor al reino de la nanoescala, usando tecnología de proceso de 22 nanómetros en la fabricación de chips CMOS.

Investigadores esspañoles han demostrado que los chips de silicio más pequeños que las células se pueden producir, recolectar e introducirlos en células vivas mediante diversas técnicas (lipoinyección, fagocitosis o microinyección) y, lo más importante, se pueden utilizar como sensores intracelulares.

Con los transistores del tamaño de 10 nanómetros, los investigadores han comenzado a explorar el interfaz de la biología y de la electrónica integrando componentes nanoelectronicos y células vivas. Mientras que los investigadores han experimentado ya con las células vivas que integraban en los materiales del semiconductor, la otra investigación está explorando la manera opuesta, es decir nanoelectronica dentro de en las células vivas.