Número 14 - 7 de abril de 2010 - www.hispanoisraeli.com - Números Anteriores
CIENTÍFICOS DE ESPAÑA E ISRAEL COLABORAN EN PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
Científicos españoles e israelíes están trabajando de forma conjunta en diversos proyectos de investigación en campos como la alimentación, la biotecnología o el equipamiento médico. Alimentos funcionales, basados en un ciclo simbiótico entre erizos y algas o un sistema nanotecnológico de análisis que permita detectar de manera precoz la existencia de cáncer y otras enfermedades, son dos de los proyectos en los que centros de investigación españoles e israelíes están cooperando y cuyos resultados son inminentes.
Redacción (Sheva), 7 de abril de 2010

Alimentos funcionales procedentes de algas y erizos que incorporan ácidos Omega 3, o un sistema nanotecnológico de análisis en domicilio para detectar cáncer, son dos ejemplos de la cooperación en materia técnica y científica que investigadores israelíes y españoles están realizando y cuyos frutos son ya visibles. Pero la cooperación va más allá de la línea científico-técnica. La Comunidad de Madrid, que hace un año firmó un acuerdo para fomentar la colaboración bilateral con Israel ha constatado la constitución en esos 12 meses de 24 alianzas empresariales entre sociedades de ambos países. Según los últimos datos disponibles del ICEX, referentes al año 2009, el flujo de exportaciones e importaciones entre España e Israel sumó 1.311,66 millones de €, con un saldo favorable a Israel de 92,536 millones de € y una cobertura de la balanza de un 86,82%. Precisamente este organismo español de exportaciones, en su informe sobre el comercio bilateral con Israel calificaba como “muy recomendable la cooperación en proyectos conjuntos que estén relacionados con la alta tecnología, las energías renovables, el agua y la investigación industrial”.

En esa línea de cooperación de actividades de gran valor añadido y que se concentran en la alta tecnología procedente de la investigación hay que destacar el proyecto denominado Cardiac, puesto en marcha por la Universidad de Granada, la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía y la empresa Puleva Biotech y que aúna la acuicultura con la alimentación saludable. Cardiac permitirá el aprovechamiento médico de los erizos marinos alimentados con macroalgas ricas en Omega 3. En el proyecto, al que se acaba de sumar la Universidad de Granada, participan otros centros internacionales de investigación, entre los que destacan los de Israel.

Los científicos tratan de desarrollar un sistema nutricional que permita la acumulación de elementos cardiosaludables en alimentos. El sistema se basa en el cultivo de macroalgas para alimentar a erizos marinos en los que, entre otras moléculas beneficiosas para la alimentación humana, se acumularán los ácidos grasos Omega 3,  los poliinsaturados o fucanos y la vitamina E.

El objetivo final del proyecto es el identificar moléculas que se encuentran en organismos marinos y que sirvan para elaborar alimentos funcionales que permitan prevenir enfermedades cardiovasculares. El tipo de alga o de animal varía en función de la zona del país participante en el proyecto Cardiac. En algunos casos el animal seleccionado como bioacumulador ha sido el pepino de mar. En el caso de España el sistema emplea erizos que son alimentos cuyo consumo aún no está muy introducido en el mercado por lo que resulta necesario convencer a las grandes industrias conserveras de la importancia de los aceites marinos para el sector alimentario, así como introducir estos erizos como delicatessen. Además de la comercialización de los erizos, las algas directamente también se pueden utilizar como alimento. Algo que aún está por ver si el mercado es capaz de absorber este nuevo tipo de alimentos, pese a que ya existen precedentes en la comida japonesa y en la alta gastronomía.

En el proyecto se invertirán unos 220.000 € procedentes del  VII Programa Marco de Investigación de la Unión Europea y trabajarán en él cuatro investigadores de la Universidad de Granada y de Puleva Biotech. Los estudios para la viabilidad del sistema tendrán una duración de unos tres años.

También durante los próximos tres años se desarrollará el proyecto para elaborar un innovador nanobiosensor óptico para diagnosticar enfermedades como el cáncer. Entre otros beneficios, el nuevo dispositivo tiene uno que lo hace especialmente idóneo y es que el sistema sobre el que se trabaja es no invasivo, lo que permitiría, incluso, su uso para la detección rápida de esas enfermedades. De hecho, el nuevo método permitirá obtener los resultados del análisis en tan sólo 20 minutos y sin necesidad de hacerlo en laboratorios especializados. En la actualidad los análisis que se realizan en los hospitales permiten realizar diagnósticos en un plazo que va de dos a siete días.

El nuevo dispositivo, que permitirá identificar biomarcadores específicos de varios tipos de cáncer (hepático, mama y ovarios), cuenta con un presupuesto de unos cinco millones de € y está siendo desarrollado por investigadores españoles e israelíes, entre otros. En su investigación participa activamente el centro vasco de investigación en biomateriales CIC biomaGUNE, ubicado en San Sebastián. La investigación para desarrollar este nuevo dispositivo se enmarca en el proyecto paneuropeo denominado Nanoantenna.

Los miembros del CIC Biomagune buscan las condiciones óptimas para que los marcadores de la sangre reaccionen sobre el chip que contendrá el dispositivo. “Lo que en la investigación se busca es conseguir las condiciones óptimas para inmovilizar los detectores y que reaccionen ante los marcadores”, explica Valery Pavlov, químico ruso responsable de los investigadores del centro donostiarra. Para ello, colaboran con un equipo que, en Israel, trabaja en identificar esos marcadores en la sangre. Una vez localizados, los envían a San Sebastián y en el Biomagune estudian cómo reaccionan, para adaptar a las mejores condiciones posibles el chip que los detectará y mejorar sus resultados.

La detección rápida se ha convertido en "un elemento clave para poder combatir muchas enfermedades de forma rápida y eficiente", por lo que el desarrollo de nuevos sensores y chips de diagnóstico necesitan de constantes avances, no sólo con nuevas soluciones tecnológicas, sino también con la aplicación de nuevas ideas y métodos más sensibles. El nuevo sistema basado en los nanosensores abre un enorme campo de posibilidades incluso a enfermedades como las cardiovasculares o la hepatitis C. Además, las biopsias como método de detección de algunos tumores podrían ser cosa del pasado y el diagnóstico temprano aumentaría las probabilidades de curación del paciente.

Junto a esa rapidez en el diagnóstico y a esa sencillez en el uso del nuevo sistema, lo mejor es que esta especie de chip se podría comercializar en farmacias a un precio reducido. Porque el éxito del proyecto será completo si desemboca en la creación de un prototipo que sea barato de fabricar. La persona que compre un dispositivo de este tipo podrá llevarse a casa dentro de su bolsillo un laboratorio entero de análisis que ocupará un centímetro cuadrado.

Los investigadores consideran que la detección de biomarcadores específicos para algunas enfermedades "es de vital importancia" para el diagnóstico médico. Además, muchos de estos elementos son proteínas que están presentes en fluidos biológicos como la sangre o la saliva y que “pueden indicar la existencia de enfermedades como el cáncer".

El desarrollo de dispositivos de diagnóstico "de bajo coste y elevada sensibilidad y selectividad" es uno de los "principales retos científico-tecnológicos actuales" a los que e enfrentan los investigadores. Por ello, resulta esencial la colaboración de expertos de diferentes centros para desarrollar este tipo de proyectos que una entidad por sí sola no podría afrontar "debido a su elevada complejidad".

El proyecto 'Nanoantenna' aglutina a los principales expertos europeos en nanotecnología, ingeniería de superficies y biotecnología en un proyecto “de colaboración interdisciplinar”, que incluye la participación de médicos, biólogos, químicos y físicos, además de socios industriales.

En esa línea de detección precoz de las enfermedades, investigadores españoles de la Universidad de Oviedo han desarrollado un sistema que permite realizar los clásicos análisis de sangre en el propio domicilio del paciente. La invención, que ya ha sido patentada, está siendo desarrollada por Micrux, una spin-off, desgajada del área de investigación de la Universidad de Oviedo. “El objetivo final del proyecto es que el usuario pueda hacerse una analítica completa en su casa a partir de una gota de sangre, tal y como ya se hace para medir los niveles de azúcar”, asegura el director de producción de Micrux, Diego Pozo Ayuso.

El proyecto, que ha sido desarrollado con el apoyo del Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación del Principado (PCTI), se basa en un pequeño vidrio con dos canales en forma de cruz y que son prácticamente invisibles al ojo. Esos canales preparan la muestra, separan los componentes y los analizan.

El sistema, que se conoce como laboratorio de bolsillo o ‘lab on a chip’, también sirve para hacer controles de calidad en la industria agroalimentaria, o para detectar contaminantes en el medio ambiente. Los promotores del nuevo invento apuntan que es bastante más barato ya que "el proceso de análisis convencional requiere grandes equipos y es cinco veces más caro". Por eso estos sensores, que se orientan al usuario de la información, en muchos casos podrían evitar la necesidad de enviar muestras a laboratorios externos.

Toda esta colaboración en la investigación y el desarrollo de avances tecnológicos de alta aplicación científica y económica, tiene su correlato en un ámbito más cercano como es el de las relaciones comerciales entre España e Israel. De hecho, durante los últimos 12 meses compañías de Madrid e Israel han constituido un total de 24 alianzas empresariales. Ese logro es fruto del acuerdo marco que constituyeron en febrero del año pasado la Comunidad de Madrid, a través de su Red de Parques y Clusters-Imade, Madrid Network y Matimop, el Centro Israelí de I+D Industrial, dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Trabajo del Estado de Israel.

Estos resultados han animado a la Comunidad de Madrid a constituir acuerdos similares con otras regiones y organismos, como es el caso de Estocolmo (Suecia), Helsinki (Finlandia) y Baviera (Alemania), que es la alianza más reciente.

Por otra parte, Israel y España acaban de dar un paso más en sus relaciones de colaboración ya que, en el marco de la Presidencia española de la UE, la ministra española de Defensa, Carmen Chacón ha indicado que España está dispuesta a impulsar las relaciones de Israel con el bloque europeo a través de la Unión por el Mediterráneo. Esta declaración se produce en el marco de la firma de un acuerdo de colaboración suscrito bajo la fórmula de memorando de entendimiento que servirá de marco jurídico para desarrollar proyectos de colaboración en esa materia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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